no se abre ante nosotros un mensaje unívoco y directo
de carcajada despierta-bebés
nosotros podríamos caracterizar las guiriguerías como: «error extranjero + humor accidental o indocumentado»
cuya brillante idea es cambiar la dirección del flujo de dinero
partir de su propia experiencia
QUENTIN TARANTINO | Érase una vez en Hollywood Andra Espier no se abre ante nosotrosRick Dalton, un actor de televisin en decadencia, abocado al alcohol y en busca de un papel que lo redima, y Cliff Booth, su doble de escenas de accin y heroico veterano de guerra (con alguna que otra sombra), son los antihroes de esta sorprendente novela, que va mucho ms all del final que vimos en el cine. Los acompaan algunos secundarios de lujo, figuras histricas, como Sharon Tate o Charles Manson, pero tambin otras inventadas e indiscernibles de